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Amy Tan, Eileen Chang, Pearl S. Buck, retratos de una China en transición

Publicado por ÁNGEL LÁZARO en LITERATURA · 6/8/2017 20:04:00

De izquierda a derecha, debajo de sus respectivas obras, las escritoras Eileen Chang (1920-1995), 
Pearl S. Buck (1892-1973), recibiendo el Premio Nobel en 1938; y  Amy Tan (1952-...)

Tras siglos de autosuficiencia, la sociedad "han", satisfecha en la perfección de su milenario pero obsoleto "modo de vida" confuciano, tuvo que afrontar, en el período de los "tratados desiguales" (1842-1949) un drástico e impuesto choque cultural de vivos y controvertidos contrastes económicos, científicos, artísticos y educativos.

La presencia de empresarios, diplomáticos, científicos, misioneros, educadores, militares y aventureros extranjeros (sobre todo, anglosajones) se extendió por todo el país, pero especialmente en las llamadas "concesiones internacionales" o "puertos del tratado" (más de 80, repartidos por el Noreste y el Este) creando espacios de intercambio (ciencia y tecnología, nuevos modelos educativos) pero también de desencuentro (colonialismo, racismo, proselitismo cultural y religioso).


La zona residencial de Lushan, en la provincia de Jiangxi, zona internacional urbanizada en el primer tercio del siglo XX, 
según el modelo occidental de ciudad-jardín y residencia de verano, ilustra perfectamente los cambios culturales propiciados por 
el colonialismo en China. Este hermoso paraje montañoso, refugio de poetas y monjes en la China clásica, 
se convirtió en refugio veraniego de profesionales y empresarios occidentales de Shanghai y Nanjing, 
entre ellos, la escritora PEARL S. BUCK, que escribió allí algunas de sus obras, entre ellas, "EAST WIND, WEST WIND".
Las fotografías corresponden al viaje realizado en septiembre de 2015.

Las nuevas formas de vida y de pensamiento sacudieron el paisaje ancestral de fuertes jerarquías sociales (funcionarios y monjes, esposos y concubinas, emperadores y eunucos), creando las condiciones para las revueltas políticas (Taiping, Boxers, Movimiento 4 Mayo, Señores de la Guerra, Guerra Civil) pero también para la erosión del conservadurismo social.
Este trasfondo acompaña el relato y los personajes (principalmente mujeres) de tres excelentes pero discutidas obras de Pearl S. Buck ("East Wind, West Wind", 1930), Eileen Chang ("傾城之戀 / 倾城之恋 qīng chéng zhī liàn", "Love in a fallen city", 1943) y Amy Tan ("The Valley of Amazement", 2013).



Aunque la crisis sociopolítica sirve de marco para la narración (Tan describe breves episodios de la Revolución de 1911 en Shanghai, Chang desarrolla parte de la acción durante la invasión japonesa de Hong Kong en 1941...), las novelas se centran en el universo sentimental y familiar de tres personajes atrapados por los convencionalismos sociales y el tradicionalismo cultural y familiar.

Así, Violet, la mestiza adolescente secuestrada para ejercer la prostitución (Tan), Kwei-Lan (de la original transcripción Wade-Gilles, GuiLan en pinyin), la inexperta esposa de un matrimonio concertado con un médico "han" occidentalizado (Buck) i Bai Lu-Su, la joven divorciada tratando de huir del inevitable destino y agravio que conllevaba su condición (Chang) exponen la vivencia psicológica de un mundo sentimental, no político, en cambio acelerado.



Las protagonistas aprenden (Kwei-Lan, Violet) o defienden (Bai Lu-Su) una identidad propia, construida desde, pero no atrapada por, los modelos tradicionales de referencia amorosa en la China de principios del siglo XX, desde la exquisitez poética del amor aristocrático (el romanticismo letrado del clásico "Sueño en el Pabellón Rojo", citada por Amy Tan en su obra como perfecto ejemplo de fantasía amorosa....... para una casa de prostitución de lujo en Shanghai) hasta la sumisión, el honor, la jerarquía patriarcal y los vicios y miserias de la familia tradicional confuciana, contra los que lucha el hermano de Kwei-lan para lograr la aceptación de su esposa norteamericana.

Las tres escritoras crean sus relatos desde la experiencia (Chang vivió muchos años en el Shanghai colonial, Buck, premiada con el Nobel y el Pulitzer, nació y se educó en China) o el recuerdo familiar (Tan) y lo hacen alejadas del "establishment" cultural chino (tanto el "nacionalista" como el "comunista") por lo que sus obras, muy apreciadas por el público por su elegancia, delicadeza, profundidad psicológica, emotividad, toque nostálgico y riqueza de detalles, ha sido con frecuencia rechazada por falta de compromiso sociopolítico, carencia de creatividad literaria, romanticismo superficial o perpetuación de estereotipos femeninos orientales de sumisión o fatalismo (algo que sucedió también, por ejemplo, con el best seller.....) .



Sin embargo, si uno se fija en su capacidad evocadora ("ver" el personaje actuando, sufriendo, reflexionado en el mar sentimental de su propia época), las virtudes de los relatos son incuestionables. Desde la elegancia y suavidad en el uso de la palabra, la claridad, la simplicidad y el equilibrio en el desarrollo de la acción, y sin pretenciosos artificios vanguardistas, las tres nos permiten observar "desde dentro" de los personajes los cambios que se van sucediendo a su alrededor.

Esta vivencia sentimental y emocional de la lenta y convulsa transición desde el tradicionalismo se puede apreciar también en la obra de escritores más comprometidos políticamente, tanto en el universo oficial y académico chino (Mo Yan, Yan Geling) como en la disidencia (Gao Xingjian, Yiyun Li).

No obstante, atenuando el ruido de fondo, las escritoras citadas ponen en valor lo humano cotidiano, emotivo, intrafamiliar, para ayudarnos a entender cómo las almas individuales navegan soportando, sufriendo, adaptándose, incluso escapando, po momento a lo colectivo.

Todos los que hemos tenido la oportunidad de recorrer personalmente el universo sentimental de la familia china podemos reconocer con facilidad los ecos de los rituales, las reglas no escritas, los procesos de adaptación entre diferentes, desde los gustos relacionados con la apariencia física hasta las aficiones, las costumbres gastronómicas, las pautas educativas o la contenida pero intensa, profunda forma de expresar el sentimiento amoroso, familiar, filial o de pareja. 

Estas trazas del primer (y problemático y controvertido) encuentro "social" y "cultural" (no sólo comercial, o político) entre China y Occidente, que tan bién describen las escritoras en su obras son aún reconocibles en el presente, en el que familias y parejas y amigos y estudiantes y emigrantes de ambos mundos que comparten o han compartido sus vidas, en todo o en parte, reviviendo una y otra vez las mismas emociones, asombros, turbaciones y enriquecedores descubrimientos de Violet, Kwei-Lan y Bai Lu-Su.


"Grandes pechos, amplias caderas" de Mo Yan, la descarnada y lírica brutalidad de la sociedad rural china.

Publicado por ÁNGEL LÁZARO en LITERATURA · 12/2/2016 10:16:00


Lamentablemente semiescondido por la polémica política que lo acompaña, el descomunal talento narrativo de Mo Yan, Premio Nobel de Literatura en 2012, es, sn embargo, un regalo para los que buscan aproximarse y comprender desde la emotividad artística, no desde la frialdad de las estadísticas económica, la psicología profunda de la sociedad china.

Mo Yan, más conocido fuera de China por la novela "Sorgo Rojo", otro monumento de hiperrealismo, adaptado cinematográficamente por Zhang Yimou (ganador del Oso de Oro en Berlín en 1988), se reivindica como continuador de Lu Xun, el fundador de la novela realista china, su primer gran narrador contemporáneo.

A pesar de su indudable maestría para visualizar el fondo brutal de la cultura patriarcal tradicional y el heroísmo de muchas mujeres atrapadas en situaciones de semiesclavitud familiar, Mo Yan fue objeto de severas críticas y descalificaciones fuera de China cuando ganó el Premio Nobel, pero su falta de compromiso crítico.

Estas críticas se justificaron por la situación de los precedentes premiados chinos, Gao Xingjian (Premio Nobel de Literatura en 2000, exiliado en Francia) y Liu Xiaobo (Premio Nobel de la Paz en 2010, encarcelado en China), en contraste con los privilegios académicos de Mo Yan, que fue soldado, y es miembro de la Escuela de Artes del Ejército Popular de Liberación y de la Academia oficial de Escritores Chinos.

Ciertamente, Mo Yan no se sacrifica personalmente para cuestionar públicamente la represión cultural y política de la dictadura comunista, ni ha sido represaliado por su atrevimiento artístico, como sí lo han sido, en momentos puntuales, por ejemplo, los cineastas Zhang Yimou (Vivir!), Chen Kaige (Adiós, mi concubina) y Tian Zhuangzhuang (Blue Kite).

Es más, el gobierno y la prensa oficial celebraron su galardón como el primero de la historia de la literatura moderna en China, ignorando el premio de Gao Xingjian, nacionalizado francés pero de indiscutibles raíces chinas. El Nobel era ahora importante, a pesar de que había sido cuestionado por China tras su concesión a Xingjian y Xiaobo, que no pudo ir a recogerlo por razones obvias.


De izquierda a derecha y de arriba a abajo, los escritores Lu Xun, García Márquez y William Faulkner, citados entre las influencias de Mo Yan; Gao Xingjian, Nobel de Literatura en 2000, y Liu Xiaobo, Nobel de la Paz en 2010

Sin embargo, la obra de Mo Yan llega hasta el límite del estrecho marco de corrección política en China (y un poco más) y aplica humor negro y realismo mágico ("realismo alucinatorio" o "hallucinatory realism", según los expertos en Mo Yan, que lo vinculan con García Márquez y Wiliam Faulkner) en la condición humana atrapada bajo el peso del tradicionalismo, el colonialismo y la violencia (familiar, social, política), sin evitar la crueldad, el absurdo y la estupidez de acontecimientos clave de la historia reciente, como la Revolución Cultural y el Gran Salto Adelante.


Versiones cinematográfica (1987, Zhang Yimou) y televisiva (2014) de la novela de Mo Yan "Sorgo rojo", también ambientadas en la provincia de Shandong

"Grandes Pechos, Amplias Caderas" (Editorial Kailas, 2013, edición en español para Kindle, traducción Mariano Peyrou) es una muestra ejemplar del sublime talento de Mo Yan para la crítica social y las coloridas pero perturbadoras imágenes literarias con las que adorna sus descarnadas descripciones de la brutalidad rural. "Brutalidad" entendida como reacción primaria, auténtica, no civilizada por la supervivencia del ser humano atrapado por el conflicto entre tradición, fanatismo, violencia y cambio social.

La acción transcurre en la comarca del Gaomi, o Gaomi del Noreste, en la provincia de Shandong, en el noreste de China, igual que otras obras del mismo autor. El lugar, que parece irreal en las deliberadamente excesivas descripciones de la novela, existe realmente. Esta situado no muy lejos de la (hoy) moderna ciudad costera de Qingdao, una zona severamente afectada por el colonialismo, primero alemán (1898-1914) y luego japonés (1914-1922 y 1938-1945), uno de los principales temas de fondo del libro.


Localización del condado de Gaomi, lugar de nacimiento de Mo Yan y escenario de sus novelas, en la provincia nororiental china de Shandong

Shandong, actualmente una de las provincias más desarrolladas de China, parece un lugar propicio para inspirarse literariamente. El conflicto entre tradición y modernidad fue especialmente agudo allí durante el siglo XX, tanto en las montañosas tierras del interior como en las llanuras fluviales. La región natal de Confucio, del río Amarillo, del Gran Canal y del Monte sagrado Taishan, donde era posible adorar por igual a bandoleros, a santos y a filósofos fue el epicentro de la rebelión xenófoba de los "bóxers" (1900), uno de los episodios mas curiosos e interesantes de la historia reciente de China.


Dos de los mejores ensayos escritos sobre la guerra de los bóxers, movimiento xenófobo en los inicios del siglo XX cuyo epicentro fue la provincia de Shandong

El relato de Mo Yan gira entorno de la familia Shangguan y su tránsito por los episodios clave de la historia china reciente (fin del imperio, república, período de los señores de la guerra, ocupación japonesa, victoria comunista, gran salto adelante, revolución cultural, modernización e inicios de la corrupción del sistema).

La narración, con el único hijo varón (Shangguan Jintong) en funciones de narrador, se centra principalmente en la madre (Shangguan Lu), víctima de un matrimonio concertado por debajo de las expectativas familiares, ya que, tras sufrir la inhumana tradición del vendado de pies, este reducto del feudalismo patriarcal, muy cotizado hasta entonces, devino atractivo inútil con el final del tradicionalismo imperial Qing y los nuevos valores republicanos.

Shangguan Lu sufre ante su violenta suegra para concebir el ansiado varón. La infertilidad de su marido ciertamente no le ayuda mucho por lo que se ve obligada a buscar amantes improvisados (desde su tío paterno Gran Zarpa, hasta un monje, un buhonero, y un carnicero de perros) o forzados (una de sus "excursiones" acaba en violación colectiva) en sustitución, pero sin suerte: el resultado son 7 descendientes del sexo femenino.


Condado de Gaomi: arriba, uno de los escenarios del rodaje de la versión televisiva de "Sorgo Rojo"; a la derecha (arriba y enmedio) y abajo, a la izquierda, imágenes de la casa natal de Mo Yan en Gaomi; abajo, a laderecha, una casa de la misma región.

La novela avanza entre delirantes episodios protagonizados por la madre y sus variopintas y testarudas pero valientes hijas (una de las cuales, por cierto, acaba siendo vendida), algunos de una violencia muy cruda no apta para lectores sensibles, otros caracterizados por una comicidad muy oscura y exageradamente realista.

Por citar algunos de esos delirantes episodios: la suegra de Shangguan repartiendo su atención entre el parto de una burra, pieza clave del sustento familiar y uno de los partos de la protagonista, decidiéndose finalmente por la primera y abandonando a la segunda ante la incapacidad de su marido e hijo para extraer la cría (de la burra) estirando de su pata; o una delirante banda de 5 niños mudos liderados por su improbable abuela (Tía Sol) bien armados y perfectamente sincronizados en amores y odios con sus feroces perros para aterrorizar a sus vecinos; o la lograda representación operística de una hazaña guerrillera que confunde hasta tal punto realidad con ficción que logra que la protagonista se abalance sobre uno de los actores para defender el honor de su hija mayor.

O, en fin, el pastor protestante de la localidad (los había por centenares en la región en el primer tercio del siglo XX), un sueco llamado Malory, con el que la protagonista logra concebir finalmente su ansiado varón (junto con la 8ª hija, su hermana gemela) a pesar de su "mal olor", antes de que el sacerdote sea torturado y lanzado por un grupo de guerrilleros chinos desde la torre del campanario de su iglesia, desconcertados por su excelente pronunciación del dialecto local.


Misioneros anglicanos en Shandong, inicios del siglo XX; a la derecha, arriba, una imagen del ejército nacionalista en la batalla de Tai'erzhuang, en Shandong, 1938; abajo, sesión de autocrítica durante la Revolución Cultural en Qufu, Shandong, hacia 1964-65

La estupidez de los burócratas del Partido en la aplicación de los programas revolucionarios (fundamentalmente, el Gran Salto Adelante 1958-59 y la Revolución Cultural 1966-1976), con el resultado de muertes, hambrunas, violencia e incluso daños medioambientales no queda mejor parada. El humor negro como antídoto abunda: el episodio en que los líderes del partido, durante la hambruna, ensalzan la habilidad de uno de los vecinos para cocinar carne de rata, como "fuente de alimento alternativa", para perseguir luego la reacción de los intoxicados como "sabotaje", es un buen ejemplo.

La novela finaliza en la década de los 90, rodeada por la corrupción y los curiosos criterios de los funcionarios locales para interpretar los conceptos políticos de "reforma" y "apertura" en relación con un parque de atracciones, cuyo fondo son los conocidos abusos de funcionarios corruptos en los procesos de expropiación de tierras.



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