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China

Aunque hiperconocido, el “Bund” de Shanghai, icono turístico de la antigua concesión internacional (junto con la Concesión Francesa y el ultramoderno Pudong) no deja de sorprender por su encanto vintage. A pesar de que la mayor parte de los turistas le dan literalmente la espalda, para fotografiar, justo enfrente, el colorido y apabullante “skyline” del Pudong (antiguo refugio de los gangsters de la Banda Verde en la “Edad de Oro” de la Ciudad, en el primer tercio del siglo XX), lo cierto es que le sobran atractivos, y no sólo por la variada colección de fachadas de su calle principal (Zhongshan), desde el predominante “art déco” hasta el formalismo neoclásico, el romántico neogótico o los formatos mas “british” de obra vista en ladrillo rojo (eduardianos y georgianos).

Así, la experiencia mejora cuando se dispone de tiempo y paciencia para observar la decoración interior, mayoritariamente “beaux arts”, recorriendo los halls, pasillos y salones de los edificios del antiguo consulado británico (hoy, Hotel Península), “Broadway Mansions”, “Sassoon Mansion” (hoy “Peace Hotel”) y “Shanghai Club (hoy, Waldorf Astoria), evocando o imaginando el lujo de la clase dirigente de la época, o simplemente tomando una copa en sus legendarios clubs de jazz, como el Jazz Bar del Sasoon, el Long Bar del Shanghai Club o el Red Bar.

Esta experiencia mejora aún más cuando se descubren en espacios menos frecuentados pequeñas joyas de la arquitectura colonial, como el citado Consulado Británico, el Rowing Club, la Unión Church i la residencia religiosa adjunta. Las cercanas “Broadway Mansions” y el barroco consulado ruso también pueden ser incluidas en el “pack”, aunque están situadas al otro lado del río Suzhou, allí donde desemboca en el Huangpu, en el actual distrito de Hongkou.

La decisión acertada que tomaron las austeridades locales en los años 90, acordando la protección de la mayor parte de las edificaciones como patrimonio histórico, la completaron los inversores privados locales, recuperando el decorado, lujoso pero elegante, de grandes mármoles, muebles de época, espectaculares escalinatas y columnatas, grandes paneles de madera y evocadoras fotografías (con el delicioso pero relajarte acompañamiento de la música de jazz, que resuena casi a cualquier hora, por ejemplo, en el obscenamente lujoso Waldorf Astoria


El neoclásico “Shanghai Club”, hoy Hotel Waldorf Astoria, es una de las singularidades del icónico “Bund” de Shanghai, donde destaca entre las predominantes sedes bancarias y de seguros, hoteles y oficinas públicas (y hasta un periódico).
Fundado en 1861, y famoso por su barra de bar de caoba en forma de L con más de 50 metros (hoy uno de los “templos” del jazz local), el exclusivo club, que promovió la construcción del actual edificio en 1910, ejemplificó como pocos la visión social y colonial de la época, como símbolo de clasismo (sólo para ricos), machismo (sólo para hombres) y racismo (sólo para blancos).
Este ofensivo elitismo fue corregido radicalmente tras la victoria comunista (1949), mediante su conversión en albergue para marinos, pero en 2011 recuperó su vocación por el lujo, un valor que ha sido tolerado cuando no fomentado, por su utilidad económica, durante la reciente modernización del país.
Un recorrido por los salones, bares y restaurantes, comedores (el acceso a las habitaciones exige adquirir la costosa condición de cliente), escaleras, ascensores, en las que predomina el mármol blanco y una fría pero fascinante elegancia, de la que resulta difícil abstraerse para adoptar una cierta distancia crítica. La restauración del lugar no sólo no desmerece su historia, más bien parece haber heredado su legendario carácter elitista.



La originalidad “art déco” del edificio “Sassoon House” (1929), sede de los hoteles “Peace Hotel” (hoy, Fairmont Peace Hotel) y Cathay Hotel, con su tejado piramidal de color verde y su legendario “Jazz bar” (aún en activo) ilustra con elegancia el lujo clasista y colonial de Shanghai del primer tercio del siglo XX.
La denominación original recuerda un dato poco conocido por la población local, el nombre del clan familiar que financió su construcción, los Sassoon, iraquíes de origen judeosefardí (con raíces en España), educados en Gran Bretaña y propietarios de un imperio comercial en India y Asia oriental, que incluía el controvertido (e impuesto) comercio de opio con China.
Tras la fundación de la República Popular China (1949), el edificio fue reconvertido en oficina pública y durante la Revolución Cultural (1966-76) fue el cuartel de la “Banda de los Cuatro”, más concretamente, del líder de la Comuna de Shanghai, Zhang Chunqiao
El edificio, de 83 metros de altura, escenario de infinidad de películas de época (sobre todo chinas) vecino de otro hotel, el “Swatch Art Peace Hotel” (en origen, “Palace Hotel”), mucho más bajo y con un diseño renacentista más convencional, cuya principal finalidad, hoy, es acoger temporalmente artistas de todo el mundo en régimen de intercambio y colaboración.



El edificio “Broadway Mansions”, exhibe su elegante, moderno y austero estilo “art déco” cerca del “Bund” de Shanghai, en la confluencia entre Suzhou Creek y el río Huangpu. Aunque en su momento (primer tercio del siglo XX, la “Edad de Oro” de la ciudad) el edificio de apartamentos fue referencia arquitectónica por su formato vanguardista y su decoración “beaux arts” (y por ser uno de los dos edificios más altos de la ciudad), hoy palidece en tamaño y fulgor, aunque no en elegancia "vintage", ante la proximidad de los ultramodernos pero insípidos mastodontes de vidrio y acero del cercano Pudong
Sin embargo, el restaurado hotel fue un decorado privilegiado de la turbulenta y apasionada historia de la ciudad. La construcción fue promovida en el primer tercio del siglo XX por el magnate Victor Sassoon, de nacionalidad iraquí y origen judío sefardí (lejanos ancestros hispánicos, por tanto), miembro de una de los clanes familiares más poderosos de Asia Oriental, y propietario del cercano “Palace Hotel” (Sassoon House).
El edificio, conocido como “Shanghai Mansions” en los años 60 y 70, acogió, en sucesivos y agitados períodos (asentamiento internacional, guerra chino-japonesa, guerra mundial, guerra civil, revolución cultural, modernización) hoteles y apartamentos, hospitales y burdeles, clubs de prensa y restaurantes, fiestas célebres, debates ideológicos e incluso batallas (1949), gánsteres del “Green Gang” (Banda Verde), espías, héroes y traidores (como el gobierno colaboracionista de Wang Jinwei)
Las Broadway Mansions no se encuentran propiamente en el Bund (es decir, el "causeway" o "calzada fluvial" delimitada por la calle Zhongshan), sino en la ribera norte del río Suzhou, el territorio de la antigua concesión norteamericana, posteriormente incorporado a la concesión internacional, en el viejo distrito de Hongkew (hoy, Hongkou). Justo al lado, el sobrio edificio de estilo europeo renacentista del antiguo Hotel Waldorf Astoria, y la colorida sede del Consulado Ruso, coronado por cúpulas de agradable sabor oriental, ofrecen una variada muestra de estilos arquitectónicos.


El área de preservación conocida como "Waitanyuan" culmina el Bund en su extremo norte, allí donde el río  (o arroyo: creek) Suzhou desemboca en el caudaloso Huangpu, afluente del formidable Yangtze. Por méritos (históricos y arquitectónicos) propios, el antiguo Consulado Británico, un soberbio palacete neoclásico, con esplénido jardín y residencia adjunta, puede ser considerado la pieza central de la colección. El recinto fue el primer establecimiento de la concesión británica (1840-1850), aunque el edificio actual data de 1873, y desde entonces se mantuvo en activo hasta los inicios de la Revolución cultural (1967). Las autoridades locales y dos establecimientos de lujo (el Hotel Península, que ocupa el palacio principal, parcialmente accesible) y una tienda de relojes suizos, (situada en la antigua residencia consular y de acceso limitado) los rescataron de su abandono en 2005, con motivo de la Expo 2010 (igual que muchos otros edificios del Bund). El espacio respira elegancia y lujo, estilo y (algo de) frialdad en todos sus rincones, pero es también poderosamente evocador de la desaparecida época en la que fue concebido. 
Muy cerca, lo acompañan muy dignamente el espacio restaurado del antiguo Rowing Club (el local social, la puerta lateral, y los restos de la antigua psiscina deportiva), sede de un club deportivo británico del período colonial, especializado principalmente deportes náuticos (remo, vela...) y natación (un recordatoria de una cierta idea aristocrática y elitista de "sport" muy propia de los inicios del siglo XX); la Union Church, iglesia gótica patrocinada en su día por la poderosa London Missionary Society (con multitud de iglesias y escuelas repartidas por toda China) y reedificada desde su estado ruinoso en 2005, junto con la residencia religiosa adjunta, entre otros edificios históricos. 



 
 
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