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Asia oriental


EL PARQUE ARQUEOLÓGICO DE ANGKOR, Y LA CIVILIZACIÓN PERDIDA DE LOS "KHMER" EN CAMBOYA. 

La mágica armonía que inspiran las religiones de procedencia hindú y el poderío cultural y tecnológico alcanzado por la civilización khmer se han combinado con la acción de la naturaleza y el paso del tiempo para configurar uno de los espacios arqueológicos más fascinantes del mundo, el parque de Angkor, en Siem Reap, Camboya.

Los centenares de templos fueron concebidos como "moradas de dioses" (el triunvirato del hinduismo formado por Vishnu, Shiva y Brahma), no como lugares de culto, pero con el objetivo de ser duraderos y exhibir la grandeza de sus constructores (los reyes "khmer). Por esa razón, los brillantes arquitectos usaron, por este orden histórico, ladrillo con mortero vegetal, laterita (rica en hierro) y, finalmente, piedra arenisca, con la que se obtuvieron los resultados más brillantes en apariencia y decoración (con bellísimos bajorrelieves). Hay constancia del uso de madera y pintura, lógicamente desparecidas con el tiempo.

Hay pocos datos sobre el final de tan brillante reino, lo que le confiere el encanto añadido de una "civilización perdida". Sin embargo, tras su súbito abandono, la frondosa naturaleza tropical y los procesos derivados del paso del tiempo y los fenómenos físicos (por ejemplo, la oxidación del hierro contenido en la laterita, que le confiere un intenso tono rojizo, o el ennegrecimiento de la piedra arenisca) crearon una arquitectura propia y distinta de la original, pero más fascinante, con su propia paleta de colores, como puede verse en los templos de Ta Prohm y Preah Kahn.

El formidable recinto, de unos 500 kilómetros cuadrados, fue construido principalmente entre los siglos IX y XIII, en la sabana tropical de Angkor, la enorme capital de la civilización khmer (con centenares de miles de habitantes por aquel entonces) que controlaba la agricultura y el comercio en el delta el río Mekong y la península de Indochina.

Los templos comparten una estructura arquitectónica básica en sus fundamentos (planta cuadrada basada en los cuatro puntos cardinales, modelos de "templo montaña" y "pirámide", santuario central con hasta cinco torres, corredores, muros de protección contra las "fuerzas diabólicas"...), pero cada uno aporta su singularidad, particularmente aquellos con torres decoradas con enormes rostros sonrientes de Buda, que alcanzan lo sublime en el recinto de Angkor Thom.
Tras la hegemonía hinduista, el budismo, precisamente, inspiró añadidos posteriores para dibujar un conjunto ecléctico y algo caótico, enriqueciendo aún más la experiencia estética.



ANGKOR VAT (siglo XII). El templo de Angkor Vat, el emblema de Angkor, está ubicado en un gigantesco recinto arbolado, rodeado de un magnífico canal de casi un centenar de metros de ancho. cuya silueta es también el escudo de la bandera camboyana.
 
Las congregaciones budistas, primero "mahayana" y luego "theravada" (mayoritaria hoy en Camboya y Thailandia), mantuvieron el templo como referente tras la caída de la civilización khmer, lo que explica su excelente estado de conservación.

ANGKOR THOM. Angkor Thom es el recinto más grande del parque arqueológico de Angkor y última capital del reino khmer. Él área incluye el magnífico templo de Bayon, con sus torres decoradas en relieve, cada una, con 4 rostros sonrientes de Buda. 

Las ruinas del antiguo palacio presidencial, con sus templos piramidales adjuntos Phimeanakas y Bapuon, la "terraza de los elefantes" y la "terraza del rey leproso" completan este extraordinario grupo arqueológico, situado a unos 5 kilómetros de Angkor Vat.

PREAH KAHN (siglo XII). El templo de Preah Kahn, en las fotos de este bloque, fue uno de los más grandes y mejor acabados del recinto de Angkor. Sin alterar la estructura fundamental inspirada en el hinduismo (ni su santuario, consagrado a Vishnu y su "falo", signo de prosperidad, aún hoy objeto de celebración, ver fotografías), las congregaciones budistas "mahayana" (o gran vehículo) instalaron aquí varios centros de estudio. Al igual que en Ta Prohm, la naturaleza ha desarrollado aquí una fascinante "arquitectura de fusión". 
 
 
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