El caso Yuanhua 4 - Anlari Blog

Vaya al Contenido

Menu Principal:

China





La cinematográfica huida de Lai

Mientras tanto, y a pesar del extraordinario despliegue policial, Lai Changxing, el principal objetivo de los investigadores, había logrado escapar de Xiamen en una planificada huida digna de su astucia. La sorpresiva llegada del ejército de investigadores de la CCDI y las unidades policiales de apoyo en agosto de 1999 le habían sorprendido en Xiamen, donde vivía oculto (probablemente en el distrito de Huli, en el norte de la isla principal), tras su temerario regreso desde Macao en julio. Lai estaba tratando de acelerar la liquidación de activos de Yuanhua, vía sucursal de Hong Kong, con su hermano mayor y sus otros colaboradores.

Lai fue avisado por sus amigos del Departamento de Seguridad Pública de su inminente detención, y de la existencia de controles policiales en el aeropuerto de Gaoqi, en las estaciones de autobuses, ferris y trenes en el distrito sur de Siming y en el puente de salida de la isla de Xiamen hacia el distrito continental de Haicang. Lai también sabía por sus contactos que las unidades de vigilancia fronteriza entre Shenzhen y Hong Kong (su objetivo, a unas 10 horas por carretera desde Xiamen) estaban avisadas y le estaban esperando.

Por todo ello, Lai no perdió el tiempo y puso en marcha un sencillo pero arriesgado plan para atravesar los controles en Xiamen y Shenzhen en sus puntos más vulnerables (el puente de Haicang y el puerto de Shenzhen). El nuevo puente colgante de Haicang, inaugurado ese mismo año (1999), era entonces y aún es hoy en día la vía principal de salida desde la isla de Xiamen hacia el distrito industrial de Haicang y el sur de China.

Sus ocho carriles suelen estar atestados de tráfico, especialmente en las horas punta (entre 7 y 9 de la mañana y entre 5 y 7 de la tarde), incluso en la actualidad, en que los puentes de Jimei y los pasos subterráneos hacia Tong'an y Xiang'an han descongestionado el tráfico por el norte. La ausencia de metro (cuyas obras no finalizarán hasta 2017) y el reducido número de líneas de autobús existentes entre la isla de Xiamen y Haicang, incluso a fecha de hoy, empeoran aún más la situación del tráfico rodado

Lai y su conductor, guardaespaldas y hombre de confianza, Zhu Mingxong, pensaron que podrían atravesar los controles del puente de Haicang si no llamaban la atención, por lo que acordaron que Zhu saldría sólo, en primer lugar, con una de las berlinas Mercedes de Lai, y le esperaría en un punto de la autopista G324 Fuzhou-Kunming. Seguidamente, Lai saldría en un utilitario corriente de marca local, confundido entre la masa de automovilistas, y se reuniría con él en el punto acordado, algo que finalmente lograron

La segunda parte del plan era algo más arriesgada, pero no para un jugador carismático, bien conectado, audaz y con dinero como Lai. El jefe de la red Yuanhua y su conductor lograron llegar hasta Shenzhen y encontrar un patrón de barco, probablemente contrabandista, en los muelles de Shekou, situados en la bahía de Houhai o Shenzhen, desde donde alcanzó alguna de las instalaciones portuarias de la costa sur del distrito de Kowloon, en Hong Kong, o tal vez alguno de los acantilados accesibles de la costa norte, distantes unos 15 minutos de Shekou.

El fugitivo Lai, haciendo uso de sus contactos empresariales y policiales en Hong Kong, no tardó demasiado en culminar su huida y transferir parte de su enorme fortuna hacia Canadá. Aunque dotado de un régimen judicial y policial independiente, con su propio control de inmigración y aduanas, Hong Kong había vuelto a la soberanía china en 1997, por lo que no podía descartarse su extradición (o algún otro tipo de intervención menos amable)

 

Finalmente, el 14 de agosto de 1999, Lai tomó un vuelo de 12 horas con su recuperada esposa (y accionista de la mayor parte de sus compañías) Zeng Mingna, y sus tres hijos, hacia Vancouver, en la costa oeste de Canadá, donde confiaba en poder confundirse sin problemas entre la numerosa población migrante de origen chino (aproximadamente, 1/4 de la población), llegada allí en masa durante el siglo XIX para la construcción del ferrocarril transoceánico.

El líder de la red Yuanhua entró en Canadá con pasaporte de Hong Kong y recibió el estatuto legal de "visitante". El dinero del que disponía le aseguraba una vida cómoda y una regularización relativamente fácil si se movía con discreción. Sin embargo, la repercusión política de su caso y la creciente influencia internacional de China le perjudicaban.

Lai, además, les estaba facilitando la búsqueda, ya que había perdido el sentido de la discreción y la precaución que le habían caracterizado en los años 80 y 90, y estaba acumulando demasiados errores, tal y como ya indicaban sus últimas acciones en Xiamen, poco antes de huir (inversiones llamativas como el club de fútbol o los estudios de cine, conducta arrogante con sus detractores, círculo muy cerrado de colaboradores, trato temerario con las autoridades de Beijing....)

 Sus primeros movimientos en Canadá tampoco fueron discretos: compró una vivienda valorada en 1 millón de dólares USA en el exclusivo distrito de South Granville, en Vancouver, y matriculó a sus hijos en un exclusivo colegio con cuotas mensuales de 4000 US$. Su esposa abrió una cuenta bancaria con una imposición inicial de 1,5 millones de US$ Finalmente, su patológica debilidad por los casinos y los juegos de azar, que le conectaba fatalmente con su principal delator, Zhu Niu Niu, le delataron.

A mediados del año 2000 (un año después de su llegada), Lai fue detenido por la Policía Montada del Canadá en el casino de Niagara Falls, por sospechas de blanqueo de dinero. Durante 68 días, el fugitivo se había gastado jugando más de 1 millón de dólares USA, pasando largas horas sentado delante de las máquinas tragaperras, lo que obviamente debía llamar la atención.

Aunque tuvo buenas rachas (la mejor, 160.000 dólares USA), las pérdidas acumuladas en el momento de la detención sumaban 300.000 dólares USA. Según declaró, el truco era no dejar las máquinas en ningún momento, aguardando el esperado momento del premio, ni tan siquiera para mear: en caso extremo, Lai podía hacer sus necesidades en un vaso de plástico

Tras su detención, la Policía Montada del Canadá comprobó que el visado de "visitante" o "turista" ("visitor") del líder de Yuanhua había caducado, por lo que su situación legal era irregular y el Gobierno canadiense podía expulsarlo. Anticipándose a esa maniobra, Lai decidió solicitar el estatuto legal de "refugiado político"

Improbable refugiado político

Lai Chang Xing se había convertido ya en el "fugitivo número 1" de China, en su hombre más buscado y pronto se iba a convertir, ya detenido, en el centro de la atención mediática, en el protagonista de uno de los mayores casos judiciales y políticos de la historia de Canadá. El Gobierno de Beijing necesitaba credibilidad y ejemplaridad en el contexto de la campaña anticorrupción iniciada por el primer ministro Zhu Rongji, pero la huida y refugio de Lai y otros corruptos en terceros países, y el blanqueo allí de los beneficios obtenidos, creaba una cierta sensación de impunidad.

Según varias fuentes (Lai, August, abogados), China intentó negociar discretamente, en primer lugar, un acuerdo con el propio Lai (básicamente, penas menos severas para él y exenciones penales y protección económica para sus familiares a cambio de su entrega, confesión y colaboración en la causa criminal contra los funcionarios corruptos y la devolución del dinero)

De acuerdo con esas fuentes, el equipo negociador entró en China como misión comercial (falsificando, en consecuencia, su formulario de inmigración). En cualquier caso, el resultado de la misión fue un fracaso, por lo que China optó por endurecer su posición y utilizar los intereses comerciales de Canadá para ejercer presión sobre el gobierno canadiense.

El gobierno de Canadá no tenía intención de sacrificar sus inversiones e intereses comerciales en China por el caso Lai, que era principalmente un contrabandista y no un disidente político. La decisión gubernamental parecía clara, sin embargo, el probable acuerdo de extradición debía superar una revisión judicial independiente y muy exigente en materia de derechos humanos.

Al principio, y por contraste con el sistema judicial de China (dependiente del Partido Comunista), el gobierno chino no era muy consciente de esta circunstancia, y creía que al gobierno canadiense le bastaba con ejecutar la decisión tomada.

Por otra parte, Canadá recibía fuertes presiones en contra de la extradición por la "mala fama" acumulada por China en materia de libertades individuales, cuyos mejores exponentes eran la dureza del Código Penal chino (68 delitos incluían la pena de muerte, entre ellos, el contrabando, la corrupción y el soborno), el elevado número de penas de muerte aplicadas (entre el 70 y el 80 por ciento de las ejecuciones en el mundo en la década de los 90), los malos tratos en prisión y la persecución de disidentes políticos.

Sin embargo, el Partido Comunista de China necesitaba recuperar la legitimidad en peligro por los escándalos de corrupción, y evitar la imagen de impunidad que transmitía Lai. Por ello, y para tranquilizar la conciencia de los gobernantes canadienses, el Ministerio de Asuntos Exteriores chino presentó el año 2001 una "Nota Diplomática" (jurídicamente no vinculante) garantizando las cuestiones más sensibles para un país democrático como Canadá: Lai tendría asistencia legal y un "juicio imparcial", Canadá podría enviar observadores, y el acusado no sería ejecutado ni torturado ni discriminado en prisión.

Esta estrategia se generalizaría en casos posteriores, facilitando la extradición de otros funcionarios corruptos, a pesar de las severas dudas existentes sobre la independencia judicial y la protección de los derechos individuales en China

Para tomar una decisión sobre la solicitud de asilo de Lai, y dado que no existía tratado de extradición entre China y Canadá, la "Immigration and Refugee Board" de Canadá, caracterizada legalmente como "tribunal administrativo independiente", programó el mayor calendario de audiencias nunca visto en Canadá en un caso semejante: un total de 45 sesiones que tuvieron lugar entre el 3 de julio y el 6 de noviembre de 2001.

La única salida para Lai era aprovechar la politización de su caso en China y Canadá, para lo que eligió un prestigioso abogado de derechos humanos, David Matas, "barrister" (abogado habilitado para ejercer en los tribunales), experto en derecho constitucional y derecho migratorio, profesor universitario en McGill y Winnnipeg, defensor multipremiado de refugiados políticos y autor de un libro sobre el tráfico de órganos con los presos del grupo religioso "Falun Gong" en China

Matas no se esforzó demasiado en negar lo obvio: Lai era un contrabandista, no un activista político y, por lo tanto, el gobierno canadiense, con los intereses comerciales de Canadá en juego, podía denegarle sin dificultad la condición de refugiado, argumentando una interpretación literal de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Estatuto de los Refugiados (artículo 1, secciones E y F), de 28-7-1951, prescindiendo del contexto legal chino

SECTIONS E AND F OF ARTICLE 1 OF THE UNITED NATIONS CONVENTION RELATING TO THE STATUS OF REFUGEES
E. This Convention shall not apply to a person who is recognized by the competent authorities of the country in which he has taken residence as having the rights and obligations which are attached to the possession of the nationality of that country.
F. The provisions of this Convention shall not apply to any person with respect to whom there are serious reasons for considering that:
(a) he has committed a crime against peace, a war crime, or a crime against humanity, as defined in the international instruments drawn up to make provision in respect of such
crimes;
(b) he has committed a serious non-political crime outside the country of refuge prior to his admission to that country as a refugee;
(c) he has been guilty of acts contrary to the purposes and principles of the United Nations.

Aunque cuestionó algunos aspectos de la investigación china por sospechas de manipulación o tortura, el principal argumento de Matas era jurídico y se centraba en la dificultad sino imposibilidad de proteger los derechos humanos de su cliente en China, de acuerdo con el nivel de protección canadiense

Según Matas,
- la justicia china no es independiente (los jueces y los abogados están sometidos a los principios del Partido Comunista), por lo que Lai no podría tener ni una defensa adecuada ni un juicio imparcial
- el castigo en China por el delito del que era acusado (contrabando, corrupción, evasión de impuestos) es desproporcionado, ya que incluye la pena de muerte
- el riesgo de tortura y tratos crueles en prisión en China es muy elevado
- Lai es objeto de una campaña de persecución "política" en su condición de "prominente y exitoso hombre de negocios", con el objetivo de convertirle en el "chivo expiatorio" de la campaña anticorrupción

Aunque las revelaciones sobre las prácticas corruptas de Lai, aportadas por el gobierno chino (que incluían descripciones precisas sobre el contrabando de cigarrillos o el servicio de "concubinas" de la "Red Mansion") proporcionaron colorido a las audiencias, los testimonios de más entidad fueron los relacionados con la estrategia legal principal de Matas: la ausencia de justicia independiente y el riesgo de torturas y malos tratos en China

A petición de Matas, varios testigos, citados como expertos (en su mayoría, profesores universitarios norteamericanos y disidentes políticos chinos) cuestionaron la imparcialidad y la proporcionalidad del sistema legal chino, e incluso declararon que Lai era objeto de una "campaña política", pero fueron desestimados por el "tribunal administrativo" por parcialidad o falta de rigor.

  

Sin duda, el testigo más impactante de todos los presentados (aunque el menos eficaz jurídicamente) fue el disidente chino Wei Jinsheng, Premio Sajarov de Derechos Humanos del Parlamento Europeo en 1996, prisionero en China (donde escribió "The courage to stand alone: letters from prison and other writings") y, de acuerdo con su versión, torturado por sus ideas políticas. Wei pasó 18 años en prisiones chinas tras publicar un manifiesto por la "La 5ª Modernización: Democracia" (que debía añadirse a las "4 modernizaciones" oficiales: agricultura, industria, defensa nacional, ciencia y tecnología) en el famoso Muro por la Democracia de Beijing, en 1978.

Contra los anteriores, la Oficina de Inmigración hizo prevalecer la declaración presentada por Jerome Cohen, profesor de la "New York University Law School", exprofesor de la Facultad de Derecho de Harvard, fundador de la " East Asia Legal Studies Association" y abogado defensor de ciudadanos chinos con residencia legal en Estados Unidos, o norteamericanos de origen chino, detenidos en China.

Cohen argumentó en esencia que las reformas introducidas en el Código Penal y en el Código Procesal Penal chino en 1997 garantizaban la asistencia legal de los detenidos, la objetividad de la acusación, una mayor proporcionalidad de las penas y la imparcialidad de los jueces.

Cohen también facilitó el argumento clave (más político que jurídico) para avalar la extradición: la "Nota Diplomática" presentada por el gobierno chino en 2011, garantizando las cuestiones más sensibles para un país democrático como Canadá, de acuerdo con la cual Lai tendría asistencia legal y un "juicio imparcial", Canadá podría enviar observadores, no sería ejecutado ni torturado ni sufriría discriminación alguna en prisión

Según el jurista norteamericano, China no tenía motivos objetivos para incumplir el acuerdo: en caso de incumplirlo, su gobierno perdería credibilidad y ningún otro país democrático aceptaría en el futuro extraditar ciudadanos chinos en casos similares

Como era previsible, la solicitud de estatuto de refugiado político para Lai, su esposa Zeng Ming Na y sus hijos Chun Wai, Ming Ming y Chun Chun fue desestimada por el "tribunal administrativo" mediante una extensa y argumentada decisión de casi 300 folios, emitida el 21 de junio de 2002



 
 
Regreso al contenido | Regreso al menu principal